It Boys, la llegada de los chicos complemento

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It boys, el complemento ideal

Hemos diseccionado sin tregua la banal estupidez de las damas escaparate. Cuando pensábamos que ese tipo de aspiraciones sólo eran actitudes/pensamientos/acciones fabricados por y para princesitas inmaduras descubrimos, no sin estupor, que tales esperpentos también asedian a ciertos ejemplares masculinos. Los It Boys son un fenómeno más reciente, pero igualmente pernicioso para la salud mental y/o cultural de quien se deje arrastrar por el torbellino sin un criterio objetivo. Comprobaremos con agrado que, en ocasiones, esa cualidad de especial  será merecida por coherencia, personalidad y actos. Del mismo modo llegaremos a la conclusión de que alcanzar eso resultará una tarea más ardua en los pequeños mortales que para el elenco público del famoseo de turno, si bien este grupo tendrá unas contraprestaciones más que lamentables a pesar de los espejismos que aparentan ser maravillosas ventajas.

Recordemos brevemente que ese estilo y savoir faire asociado a este tipo de personas tenía más que ver con personalidad, encanto y dulzura que con capas y capas de pinturas y caros ropajes. Dependía de las cualidades, de la asimilación de su finitud, la aceptación de errores y defectos propios, haciendo de ellos su particular seña de identidad. Se utilizaba la potencial influencia de manera coherente, tratando de servir como inspiración y ejemplo para otros. Y con el paso del tiempo se fue pervirtiendo el significado original. La degeneración del término discurrió paralela y acorde con el empobrecimiento anímico y mental de la especie. No podía ser de otra manera, claro. Con todo, esto tiene una ventaja, cuando aparece una persona que tiene ese tipo de brillo inocente destaca sobre los demás. Y esa es, de nuevo, la esencia. Se cierra el círculo.

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Están y son… (rellenen al gusto). Y hacen cosas.

It Boys, It Mans o It Persons (el término que, sin duda, más nos gusta) seguramente habrá unos cuantos. Sin embargo, en esta entrega, nos ceñiremos a unos pocos, al menos al ejemplificar ese estilo único como rasgo de personalidad cautivadora.

Sin claro competidor cercano, el trono de hombre maravilla por excelencia es para Paul Newman. Aparte de su rostro angelical, su aura afable, su clase y, como nos mostró en el reciente cartel del Festival

Cartel Festival Cannes 2013 vía wikilinks.fr

de Cannes, ese tierno y sutil erotismo que desprende en el gesto tan simple y sensual del beso. Su actividad filantrópica mostrando sin predicar, solo con la coherencia, que fama e influencia son más válidas y mejor digeridas cuando se encaminan en la dirección de lo útil. Así sabemos que este fabuloso hombre, aparte de cautivarnos con sus interpretaciones, fue una persona de gran conciencia política y social: impulsó el Centro Scott Newman, dedicado al auxilio y protección de víctimas de las drogas, representó a su país ante la ONU en la Conferencia para el Desarme y fundó una serie de campamentos infantiles de verano para enfermedades graves en los que la diversión y la sonrisa son elementos terapéuticos  básicos para  la mitigación de dolencias. Este tipo de rasgos hacen que personas así sean  imprescindibles en nuestras vidas.

Otro indudable morador del podio de la imagen acompañada de carisma y coherencia podría ser George Clooney, incansable activista político e involucrado en causas humanitarias. Su actividad mediática es igualmente destacable, a pesar de no ser una persona dada a la ostentación o la exposición indiscriminada de su vida privada. Por este tipo de actos merece igualmente que nuestra atención se dirija hacia su persona.

Finalmente, acompaña a estos dos estandartes de la congruencia, Keanu Reeves. Es otro de los ejemplos en los que cualidades interpretativas, trayectoria vital y ese ‘algo’ que le hace especial se amalgaman haciendo que no podamos dejar de seguirle la pista.

Subamos ahora un nivel en la escala de superficialidad. En este estrato encontraremos ya a esos chicos complemento que son el accesorio perfecto de sus homólogas It girls. Así vemos que ciertos It Boys del momento no son nada si no están acompañados de sus chicas y, por ende, mimetizados y transformados por ellas cual dóciles cachorritos. Así, ejemplares como Johannes Huebl o James Cook no son nada sin sus pares: Olivia Palermo y Poppi Delevigne (más adelante veréis lo que es bueno), respectivamente. En sus refulgentes y excesivas apariciones públicas todo está conjuntado: estilismos, gestos, actitudes y palabras escrupulosamente estudiados para que nada desentone en la instantánea.

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Somos los más guays del Upper East Side, nenas.

Otros: los Gossip Boys: Chace Crawford (Nate), Penn Badgley (Dan, el chico solitario) o Ed Westwick (Chuck Bass), fueron breves It Boys independientes, descolgados del brazo de chicas brillantes, con lucimiento efímero que se evaporó al finalizar la serie.

Ian Sommerhalder, que se asoma a nuestras vidas encarnando a Boone Carlyle o Damon Salvatore, el vampiro malote con motivos para ser así. Es otro ejemplo del hombre que hace gala de coherencia entre palabras, actos y actitudes. Su activismo, implicación y apoyo moral y económico a causas como desastres ecológicos o militancia en la Tammany Human Society, defensora de los derechos de los animales, nos indican que su valor se mantiene más allá de las modas pasajeras. Utiliza su influencia como personaje público para intentar mejorar las condiciones de vida de otros, eso es estupendo. Ojalá todos así.

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Estoy como me veis, pienso y empleo parte de mis ingresos en causas justas. Podría influiros para bien.

No hay que destacar por nada más que la fachada, no es necesario ni pertinente. Su función en la vida es únicamente mostrar la ilusión del lujo, hacer pensar que la felicidad total se basa en la apariencia, que detrás del decorado no hacen falta muebles, calidez ni vida. Triste estampa la de aquellos cuyo motor vital es suscitar la envidia de otros. La necesidad de inmediatez y halagos de cocodrilo resultan suficiente estímulo para continuar, una y otra vez, haciendo girar el engranaje de la estupidez, la fatuidad y el vacío. Todo vale si es suficientemente rentable para el bolsillo o el ego.

 CÓMO CONSEGUIRLO: PARA AVISPADOS ASPIRANTES A ‘FAMOSO BREVE’

Aun así, por si todavía alguno quisiera proyectarse en un It Boy (con trazas de pseudofamoso)  hueco a la par que aparente, aquí van una serie de fascinantes ideas que tal vez ayuden en la construcción de tamaño espécimen.

A) Barba de x días.

Rasgo esencial del It Boy que éste debe dominar.

(Contra) A) El It Boy puede permitirse el ‘look guarrete’ pero la It Girl ha de ir de punta en blanco para lucirse en todo su esplendor. Empezamos bien, claro que sí.

B) El It Boy es la mezcla del chico malo (¿Ay?) y Mr Perfecto (horror).

Al contrario que la It Girl, se muestra relajado en todo momento, aparentando desinterés por su look (he ahí el porqué de la barba de x días y su media sonrisa de sobradillo semiestirado) ¿La desgracia para él? Que esto empieza a ser una pose, y ya se sabe que la mascarada es complicada de mantener durante mucho tiempo.

(Contra) B) Vamos progresando: el Boy puede aparentar estar relajado y tener una imagen y actitud de arrogante acartonado mientras que la Girl ha de ser fina, estupenda y etérea cual ninfa de un bosque encantado. Otro hándicap suele ser, a medio/largo plazo, que se convierte en un ma(no)lo (en otra ocasión explicaremos con detalle lo que esto supone. Por ahora podemos decir que es lo que pasa cuando el príncipe o princesa) se convierte en rana. Cualquier parecido con el Boy del principio es pura coincidencia). En cuanto a la perfección, toda cara luminosa tiene su reverso oscuro, así que…

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Si pongo cara de preocupación o de pensar: ¿doy el pego?

C) No necesita las redes sociales.

Eso son niñerías para It Girls, Believers y demás especímenes faranduleros. Su presencia es más sutil. No precisa de las técnicas de seducción actualmente consideradas convencionales. No tiene que hacer nada para atraer a las chicas, ellas le persiguen.

(Contra) C) Cómo han cambiado los tiempos, aparentemente. El It Boy ya no ha de preocuparse por el cultivo de su mente, sólo tiene que lucirse y dejarse atrapar. De algunas de sus homólogas ha aprendido el arte de lo superficial. En vez de complementarnos, varones y féminas nos esforzamos por rivalizar en superar la estupidez del otro.

D) Algunos son estrellas, otros acaparan atención efímera. Todos ellos han de tener actividad seria en algún momento. Una manifestación visible de esta imagen inteligente e intelectual la conseguirá luciendo sus gafas geek, todo un must. Atención al Chico solitario, un ejemplo de ese jovencito trendy que ya se convertía en It Boy sólo por el misterio que desprendía su halo de perpetua melancolía (que tal vez era una pose), al tiempo de no necesitar arreglos personales porque encandilaba a la audiencia con sus habilidades literarias.

(Contra) D) Encantador. Corderos con piel de lobo, o cantamañanas con apariencia de eruditos. Bienvenidos/as a la cámara de los horrores. Aparentar es el deber. Ser es lo opcional. Por no hablar de ¿qué es lo serio a lo que se han de dedicar? Las gafas de la intelectualidad (elemento parecido, seguro, a otros objetos mágicos y salvadores que aparecen en muchas historias para ayudar en la redención de los protagonistas) aportan la sabiduría, una vez eliminadas el incitante mancebo podría perder todo el encanto. Fascinan

E) El It Boy evita proporcionar excesiva información personal, parece prudente. (¿Y si en realidad es que no tiene nada demasiado interesante que contar?). Cree que de ese modo mantiene viva la curiosidad y el interés de sus pretendientas. Consigue tal objetivo haciéndose acompañar por su madre en los eventos públicos por los que se pasea (no es por pensar mal, ni por pretender entrar en el mundo de los tópicos pero: ‘mi mamá me mima’ a partir de una edad determinada... Sospechoso y, a lo mejor, con trazas de patológico. Nada más que añadir).

(Contra) E) Tal vez para algunas rancias princesas antiguas el cortejo con la madre del objeto de su amor fuera acción proritaria a la hora de hacerse con la devoción del héroe. Hoy por hoy la mayoría de las mujeres no iría mucho más allá de la estricta relación diplomática con la progenitora del amado (ojo, que no pretendemos decir que la mamá del artista sea la bruja del cuento). De hecho cualquier efebo que pretenda hacernos competir con la mamma para conseguir su atención y afecto eternos podría/debería inducirnos a invocar un conjuro de huida instantánea, esa táctica siempre ha sido, es y será mal asunto.

 A PESAR DE TODO (NO APRENDO Y…) QUIERO UN IT BOY EN MI VIDA, ¿QUÉ HAGO?

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Cuidao, cari, que te despeinas y quedamos mal en la foto.

 

Si estos rasgos de personalidad e imagen no han sido suficientes para disuadirnos de que el fenómeno IT es únicamente postureo, y del malo. Y todavía estamos interesadas/os en alcanzar el corazón de tan fastuosos personajes, veamos qué puede hacerse para conseguir el objetivo. Es decir: consejitos de seducción para llegar a un It Boy.

 

  • ¿Llevarte bien con su madre?. Supuestamente ayudará a ganarse al It Boy (recuerda que ya hemos avisado de lo que eso esconde. No queremos lamentaciones posteriores por no leer la letra no pequeña).
  • Aprender a ser una It Girl (si es de las de los orígenes o te has fabricado tu propia ‘It Person’ genial, ya hemos hablado en este mismo lugar de cómo hacerlo, porque cuando esta historia acabe seguirás siendo fascinante. Si es que no y únicamente aspiras a ser una It de las que sólo lucen, mal asunto). Parece ser que, It Boy e It Girl ‘hechos el uno para el otro’ ¿conjuntan muy bien y lucen di-vi-nos juntos? Tienes que estar a juego con él, si no nada que hacer.
  • Comparte con él un proyecto. Has de ser muy sofisticada (a mayor elegancia menor competencia). Háblale de cualquier cosa que estés haciendo, cuanto más especial o indie sea mejor. Nada luce más que los contrastes, aunque luego no haya coherencia.

EN QUÉ QUEDA PARA LOS ‘ITS QUIERO Y NO PUEDO’ (EL RESTO)

Ni que decir tiene que buena parte si no todo lo que hemos especulado hasta el momento es más o menos sencillo para hombres aparentes con trazas de artista. Cuando algunos ingenuos mortales pretenden alcanzar el éxito basándolo sólo en conceptos teóricos pasan cosas como esta: en 2002, Circodelia, nos hablaba del esfuerzo épico que suponía intentar convertirse en hombre objeto.

                                                                              ¿Dónde están las chicas de las canciones?

                                                                              ¿Dónde están las intensas emociones?…

Leyendas urbanas, publicidad y mitos que generan falsas expectativas de gloria. Los cuentos de hadas también son ahora para principitos. Y en eso ellas llevan algo de ventaja, porque ya no se creen todas las fábulas. O han aprendido a extraer la moraleja.

                                                                              Nos conocimos en una fiesta absurda

                                                                              Yo estaba muy cargado, ella estaba sola

                                                                              No estuve brillante, no fue sugestiva

                                                                              ¡Dios bendiga la bebida!

El elixir mágico que transformará el silencio en locuacidad, la aparente sombra en brillo, el aburrimiento en diversión. Y a veces nada es así. Interesante reservar ases bajo la manga. Por si acaso, ¿qué me estás contando?

                                                                             Yo tengo una casa, tú tienes para el taxi

                                                                             Yo tengo Martini, tú tienes profilaxis

                                                                             Sin mucho negocio nos fuimos a acostar

                                                                             Y no fue la noche del jaguar

Pociones, excitación, novedad. No son garantía habitual de fuegos artificiales. Tal vez tampoco los viscerales flechazos relatados en los libros van a experimentarse de esa manera tan vívida. Asemejar la combinación de ensueño y expectativas con la realidad no siempre se traduce en las mismas fantasías. (Es como el descubrimiento de una gran verdad, de esas que te quedas: ¡Aaaah!

                                                                            Quise vivir un viernes noche salvaje

                                                                            Me pasé de listo y me echaron de la disco

                                                                           Quiero saltarme el protocolo

                                                                           Pero no encuentro ni dónde ni cómo.

Aun en los espejismos más locos, mejor no perder de vista durante mucho tiempo la realidad inmediata. Por pura cautela. Sí, todo es muy loco, hay que vivir sin pensar y experimentar cuanto sea factible, ya habrá tiempo para enmendar desaciertos después.

                                                                           ¿Quién apuró la copa de los peligros

                                                                             donde te echan el polvo del siglo?

                                                                             Uso lo más macho en after shave

                                                                             Y en el ascensor me siguen dando la espalda

                                                                             Uso calzoncillos de Calvin Klein

                                                                             Y tampoco me la noto más larga

Por si acaso únicamente el artificio no funciona, decorad algo más que los escaparates. Y el resultado puede ser magnífico: atractivo e ingenio, éxito casi seguro. A lo mejor no a la primera, ni a la segunda.

                                                                             Detrás del icono de la masculinidad

                                                                             Me he gastado una pasta brutal…

El juego de la seducción es tentador, caprichoso y divertido. Y como tal debe ser entendido, un juego. Solo consiste en ensayo y error, mejor no sufras mucho por ello (y menos la primera noche, calamar). Y aun así, sucede. Muy pocas cosas son lo que parecen, ni en la versión más humana ni en la material. Céntrate y construye a quien quieras ser.

Diván Inquieto, reedición agosto 2015

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2 comentarios sobre “It Boys, la llegada de los chicos complemento

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