Ni conmigo ni sin mí. The Newsroom (III)

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Acoso y derribo mediático

Meter el dedo en la llaga acaba teniendo consecuencias ya visualizadas en la mente y algún efecto colateral que no se había acertado a imaginar. El intento y la audacia de tratar de hacer lo correcto implican que el camino no va a ser fácil o translúcido. La envidia y el rencor son enemigos visibles, aunque no por ello esperados, y un sutil desplante a destiempo puede desencadenar un siniestro cataclismo.

Caza de brujas para tratar de eliminar lo incómodo en canales de televisión por cable dedicados a noticias y variedades. Crueles e incisivas revistas del corazón. Cualquier basura es válida para vilipendiar, ridiculizar y sacar a la palestra a quien se encuentra alejado del ojo público y no comercia con su normal vida privada más allá de su labor.

Mostrar otras facetas de la noticia, nuevas perspectivas y desarrollar la capacidad de pensamiento crítico por medio de la generación de preguntas, dudas o datos contrastados es incómodo de tragar para aquellos que ocultan algo. Hay que dar un escarmiento al osado traidor. Es necesario silenciar lo que sobresale por que algo importante podría ser revelado, descubierto o mostrado a destiempo.

Se impone, por tanto callar a quien tiene algo que decir, tergiversar sus palabras o actos, buscar la manera de hacer que pierda su credibilidad, por medio de falsedades y calumnias. Llegando incluso a distorsionar la vida y mente de la víctima. Mientras habrá muchas voces silenciosas que desde la sombra se limitarán a contemplar la caída del inocente, temerosas de salir a defenderlo por si fueran los siguientes.

Verdades dichas a destiempo en un momento en el que ni siquiera se debía estar allí. Sloan Sabbith (Olivia Munn) fiel discípula de McAvoy, con la evidencia por bandera, comete un error que la precipita al vacío. Charlie Skinner (Sam Waterstorm) trata de hacer lo imposible para reintegrarla de nuevo.

El dilema queda planteado: ¿siempre hay que decir la ‘verdad’?  Sí, es la respuesta, pero con ciertos matices: procedencia, importancia y el momento adecuado, máxime si de ello puede depender la estabilidad de otros.

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En el microcosmos de ACN se respira camaradería. En situaciones de apuro todo el equipo se hace una piña, busca soluciones conjuntas, se trata de minimizar los daños y se reestructuran planes de actuación que impidan la reapertura de las mismas grietas. El conflicto es tratado del modo menos cruento posible, para ello se analizan todos los frentes abiertos identificando debilidades y fortalezas.

No habrá tregua hasta dejar al descubierto a aquellos que intentan obstaculizar la transparencia mediante acoso, amenaza o tergiversación como modus operandi. La clave del desenmascaramiento de quien comete el abuso pasa, en primera instancia, por plantar cara a quien amedrenta, haciéndole saber que se dispone (aún) de fortaleza interna para hacer frente al hostigamiento y no hay lugar para la rendición.

¿Nos suena alguna situación parecida, mediática o no, de abuso contra las personas? Detrás de ello no hay más que el miedo del mediocre, que busca amedrentar a quien sigue su camino con calumnias o basura.

Anycka HC en Iwrite, 2013

Revisión en Diván Inquieto, 2015

 

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